Y si somos campeones…

… bueno, ¿y qué?, eh?

Nota máxima: 5 criticones

España era un país triste y agobiado por la crisis económica: miles personas agolpadas en las oficinas de empleo, familias desesperadas por llegar a fin de mes, empresas cerrando sus puertas y enviando a más gente a la cola de paro, la comunidad europea con la mosca detras de la oreja….
No hay duda de que, este año, la Selección Española de Futbol se ha ganado el título de “Héroes Nacionales” y no solo por conseguir la victoria de nuestro país en el mundial de futbol, algo con lo que muchísimos españoles llevaban soñando toda su vida; la mayor proeza de esta selección, ha sido conseguir que todo un país entero, por unas horas, olvidara las estrecheces, penurias y desalientos para unirse en un grito común:

¡¡¡ Campeones, campeones, oe oe oe !!!

Incluso los menos aficionados al futbol (entre los que me incluyo) paramos nuestra vida diaria un momento para ver como estos deportistas levantaban la Copa celebrando su victoria. Las calles abarrotadas, las caras enchidas de júbilo, lágrimas, risas, gritos, bocinas, petardos… ¡Todo sabía a poco!

No debemos olvidar a muchos otros deportistas que, durante todo este año, están consiguiendo poner el nombre de nuestro país en los TOP de todas las listas: Alberto Contador ganando su tercer Tour de Francia, Pedrosa o Lorenzo consiguiendo tantos éxitos en motociclismo, nuestra selección de natación sincronizada, o Rafa Nadal, que este año ha vuelto a conseguir el número 1 en el ranking de la ATP despues de triunfar en Wimbledon y Roland Garros; en fin, una lista interminable de logros y deportistas. Y es que, señores, ¡ESPAÑA ARRASA!
Pero no, yo no voy a dar mi máxima nota al deporte español solo por sus logros. El motivo de mi puntuación, es por una razón mucho más sutil, y se llama HUMILDAD.

Como creo que la soberbia es la madre de la mediocridad, me siento muy orgulloso de encontrar en España, en un momento en que la mayor parte de los valores fundamentales como seres humanos parecen brillar por su ausencia, gente joven con tanto espiritu de superacion, tantas ganas de dar lo mejor de si mismos y, sobre todo, tanta humildad a la hora de recibir tantos premios, atenciones y galardones.

La unidad y la visión del trabajo en equipo de la selección española; la capacidad de superación de Alberto Contador y, sobre todo, la humildad que desprende Rafa Nadal por cada poro de su piel, son cualidades dignas de admiración y un ejemplo para todos. Ellos nos demuestran que el orgullo, la envidia y la soberbia no son buenas consejeras y nunca nos llevarán a buen puerto.

¡ Bravo Campeones !